Durante más de una década, el tráfico orgánico fue uno de los principales indicadores de éxito digital. Posicionar bien en Google significaba atraer visitas, generar oportunidades comerciales y construir autoridad. Hoy, ese modelo está cambiando rápidamente. Cada vez más búsquedas terminan sin que el usuario haga clic en un sitio web. A este fenómeno se le conoce como zero-click searches, y su impacto ya es evidente para marcas, medios y empresas B2B.
¿Qué son las zero-click searches?
Las zero-click searches ocurren cuando el usuario obtiene la respuesta que necesita directamente en el buscador o en una plataforma de inteligencia artificial, sin visitar ningún sitio web.
Esto sucede cuando:
- Google muestra featured snippets o AI Overviews con la respuesta completa.
- Asistentes como ChatGPT, Gemini o Copilot responden de forma directa.
- Plataformas como Perplexity sintetizan información de múltiples fuentes sin necesidad de redirigir tráfico.
La información se consume, pero el clic desaparece.
Diversos estudios muestran que más del 60% de las búsquedasya terminan sin clic, especialmente en consultas informativas y B2B. Esta tendencia se acelera conforme las plataformas de IA se integran al flujo cotidiano de búsqueda.
El impacto en el tráfico orgánico ya es medible
El efecto de las zero-click searches no es una hipótesis futura: ya está ocurriendo.
Según el reporte estratégico de Gartner, se estima que hacia 2028 el tráfico orgánico de las marcas podría caer hasta un 50% en los buscadores tradicionales. Esta tendencia está siendo impulsada por la adopción masiva de experiencias de búsqueda basadas en IA generativa que, al sintetizar información y responder directamente al usuario, eliminan la necesidad de navegar hacia sitios web externos.
Esto explica por qué muchas marcas observan hoy:
- Menos sesiones orgánicas, incluso manteniendo buenas posiciones.
- Contenidos “bien rankeados” que ya no generan el mismo volumen de visitas.
- Información de marca utilizada por la IA, sin tráfico asociado.
La visibilidad no desaparece. Se desplaza.

Del buscador al motor de respuestas
No se trata solo de un cambio de algoritmo. Estamos frente a una transformación más profunda: los buscadores están dejando de ser listas de enlaces para convertirse en motores de respuestas.
La IA:
- Rastrea contenido existente.
- Evalúa autoridad y consistencia.
- Selecciona fragmentos para construir una respuesta final.
En este contexto, la competencia ya no es únicamente por aparecer en la primera página, sino por ser la fuente que la IA decide utilizar.
Seguir midiendo únicamente visitas web es como mirar el retrovisor mientras cambias de carril: aporta información, pero no ayuda a tomar decisiones a tiempo.
El SEO sigue siendo clave (pero se está adaptando)
Es importante decirlo con claridad: el SEO no desaparece.
El internet sigue siendo el mismo. Los sitios web, los contenidos y las fuentes siguen ahí.
Lo que está cambiando es la forma en la que accedemos a esa información y cómo se nos responde.
Los motores de IA siguen dependiendo del SEO para encontrar, rastrear y entender contenido. La diferencia es que ahora ese contenido no siempre termina en un clic, sino en una respuesta generada.
Hoy, el SEO cumple dos funciones:
- Permitir que tu contenido sea encontrado.
- Servir como base para que la IA lo interprete.
Sobre esa base surge el GEO (Generative Engine Optimization): la optimización enfocada en que los contenidos sean comprendidos, seleccionados y citados por motores de IA.
No es SEO vs GEO. Es SEO evolucionando.
Casos reales: cuando no hay clic, pero sí impacto
En Touchpoint hemos validado este cambio con datos reales de clientes B2B, cuyos nombres anonimizamos, pero cuyos resultados son consistentes.
Caso 1: software B2B y autoridad en IA
En un análisis realizado con GEO Metrics, una empresa de software B2B en México mostraba un escenario común: tráfico orgánico estable, pero sin crecimiento significativo.
Sin embargo, al analizar su presencia en motores de IA, se identificó que:
- La marca aparecía de forma recurrente en respuestas de ChatGPT, Copilot y AI Overviews.
- Las respuestas sobre su confiabilidad, funcionalidades y diferenciadores tenían niveles de precisión superiores al 80%.
- La narrativa generada por la IA era consistente con su posicionamiento estratégico.
Aunque el usuario no siempre llegaba al sitio web, la marca sí estaba influyendo en la decisión.
Caso 2: liderazgo de categoría sin depender del tráfico
Otro cliente del sector tecnológico logró, en menos de un mes:
- Más de 200 menciones y 300 citaciones en respuestas generativas.
- Liderar la participación de voz frente a competidores globales.
- Aparecer como referencia en consultas clave de su categoría en México.
Todo esto fue medido dentro de plataformas de IA, sin que el tráfico web fuera el indicador principal. La ventaja competitiva estuvo en ser la respuesta, no el enlace (más sobre la metodología en).
Medir lo que pasa dentro de la IA
El gran riesgo hoy no es perder tráfico, sino no saber qué está diciendo la IA sobre tu marca.
Las métricas tradicionales no alcanzan para responder preguntas como:
- ¿Mi marca es citada por la IA?
- ¿En qué contexto aparece?
- ¿Con qué competidores se me compara?
- ¿Qué narrativa se está construyendo sobre mi categoría?
Por eso, cada vez más estrategias integran métricas de SEO, PR y GEO para entender la notoriedad digital real.
Conclusión: menos clics, más estrategia
Las zero-click searches no significan el fin del marketing digital, pero sí el fin de medirlo como antes. El tráfico sigue siendo relevante, pero ya no cuenta toda la historia.
Hoy, ganar visibilidad implica influir en la respuesta, no solo atraer visitas.
Las marcas que entiendan este cambio no solo resistirán la caída del tráfico orgánico: ganarán relevancia en el nuevo mapa de las búsquedas.